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lunes, 8 de octubre de 2012

La petite mort

http://www.youtube.com/watch?v=yCq94wlkN0w

'' Botones obedientes,
el ritmo lento de la cremallera,
caricias que no piden permiso.

Cierro los ojos
la mente en blanco,
en rojo,
no, mejor en negro.

Puedo sentir cada centímetro de mi cuerpo,
un susurro al oído,
un beso en el cuello,
mi piel se pone en guardia.

Un dedo repasa mis labios,
mi lengua investiga,
lo saborea,
zigzaguea húmedo hacia mis pezones,
los bordea,
los pellizca con suavidad.

Adivino unos labios bajando mi vientre
despacio, recreándose en mi ombligo,
posándose dulcemente sobre mis braguitas,
millones de partículas bullen dentro de mí.

Un suave roce avanza por el interior de mi muslo,
cómplice de mis deseos se cuela entre mis piernas,
me acaricia,
me hace estremecer,
mi excitación se desborda,
muerdo mi labio inferior,
mis manos apresan las sábanas,
aprieto las nalgas
suspiro entrecortada
me entrego a la más bella agonía,
siento que voy a explotar.

El blanco lo inunda todo
solo escucho un lejano tic tac.
Estoy flotando
¿cuánto tiempo llevo aquí?
Veo una puerta,
se abre,
siento un hormigueo,
algo me empuja hacia ella,
es el latido de mi corazón.
Ven aquí,
abrázame.
''

Un relato de Late Chocolate
La imaginación es nuestro mejor recurso sexual. Las palabras tienen el poder de despertar la imaginación, de sugerirnos historias sin mostrar una imagen. 
¡ Interesante Spot !

Lo más efímero que hayas podido imaginar nunca

Me gusta cuando callas... porque hay pocas cosas tan poderosas como el silencio. A menudo, el silencio habla. Por eso creo que a veces hay palabras que quizá no son nada. Y por eso te miro y grito en silencio. Y supongo que por eso la somb
ra de mis pies buscan respuestas y encuentran preguntas. 


A menudo, el silencio habla. Contradictoriamente, habla a menudo más que muchas de las palabras, que sólo susurran. Habla a oscuras, a escondidas, en la lejanía. Es capaz de crear miedo, esperanza, desesperanza, tristeza y rencor. Es capaz de delatar-nos, de despojarnos, de desarmarnos solamente con una mirada. Capaz de transportar en el tiempo, de alterarnos los sentidos. Capaz de moverse en el espacio dulce o agresivamente, ágilmente cruzando miradas, pasando bajo las rendijas de las puertas. Hablando una lengua propia que pocos conocen y pocos valoran. A menudo te sentencia o incluso te llega a inundar de soledad. De la misma forma que te aísla, te libera o te comprende cuando lo necesitas, mejor que cualquiera de las palabras pronunciables.

Y se cruza en mis ojos. Nos miramos, pero, en el momento en el que dejas de mirarle a los ojos, en el que decides bajar la cabeza, en que envias tus ojos al suelo mientras te das media vuelta, es entonces cuando te quedas sin nada.

Y si te pide que lo hagas otra vez, que le mires, entonces... entonces vas a hacerle una paja mental, vas a chuparle las entrañas queriendo descubrir si esos pasadizos que esconde valen la pena. Entender que no todo es lo que viste hace un tiempo. Que más allá de la barrera que aparece no se sabe cuando ni dónde, hay algo más. Dónde puedes escribir o susurrar poemas a escondidas, a sus espaldas, para sentirlos sin verlos y hacer de las palabras lo más efímero que hayas podido imaginar nunca.








viernes, 5 de octubre de 2012

De vegades...

Fotografia a Madrid. Terrassa d'aquell fabulós hotel antic.


De vegades les persones desapareixen davant dels nostres propis ulls. De vegades, de sobte descobreixes a persones, encara que les hagis estat mirant tot el temps.
De vegades, ens perdem de vista a nosaltres mateixos quan no prestem suficient atenció.

Distraccions constants. Pensar en el que es va dir, en el que es dirà. Pel que hauria d'haver dit. Mirar l'horòscop. Idealitzar. Eufòria. Parlar so

la.
Vigilar el telèfon. Parlar de tonteries. Anades d’olla. Pensar en el que pensaria. Pensar en no pensar. Pensar en pensar en no pensar...

I arribo a aquestes conclusions:
No és la necessitat, sinó la casualitat, la que està plena d'encants. Està clar que el temps no es pot regalar, però sempre es pot compartir. I per últim i no menys important, de vegades, el que més desitges mai es compleix, i de vegades el que menys esperes que passi, passa.







Tempus fugit



En un mar de agua fría tienes los ojos abiertos, pero en realidad estás en un sueño profundo. Y así de adormecido buscas el norte que te hace esperar, dejándote tontamente impaciente. Parando el mundo, con una única razón: decidir conscientemente que vas a salir de él para poder moverte y moverlo mejor. Y haciendo eso mismo no paras, no frenas, o frenas de golpe y te das un 

porrazo. 


Me deleito con la luna pero sé que también necesito el sol. Porque no siempre hacemos lo que queremos, a veces, en lugar de intentar decidirte, los acontecimientos deciden por ti. No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas. -Siento que voy a enloquecer.- Siempre he pensado que si es tan fácil salir del juego, ¡¿por qué narices jugamos?! Juegos que sacan de quicio, como cuando pierdes a alguien sin haber llegado a conocerle y te produce una impotencia tremenda. O cuando no nombras a alguien pero todo no para de nombrarle. O cuando andáis sin buscaros a sabiendas de que andáis para encontraros... porque claro, las casualidades son mi debilidad; son las únicas cosas que consiguen quebrantar mis reglas.. era curioso, era un desconocido que debía convertirse rápidamente en alguien cercano. 

No estoy segura, pero creo que lo que siento son restos de un sueño que tuve algún día, pero que no llegó a hacerse realidad, menos éste agua tan real que cada vez enfría más. Y te falta el aire y sacas la cabeza. Esa primera bocanada de aire es única.







Sí, la de la foto soy yo. Perfecta para este relato.

miércoles, 3 de octubre de 2012

El problema de los planes

El problema de los planes es que uno no cuenta con lo inesperado, así que cuando pillan a uno desprevenido, tenemos que improvisar. Está claro que a algunos se nos da mejor que a otros. Muchos de nosotros sólo podemos dar paso al plan B, y hacerlo lo mejor que podemos. Pero a veces, lo que queremos es precisamente lo que necesitamos, y a veces... a veces lo que necesitamos es un nuevo plan.
Normal
mente un plan está pensado para conseguir lo que más quieres, y casi siempre suele ser lo que no puedes tener. El deseo agota, puede hasta incluso partir tu vida en dos. Aunque por muy duro sea querer algo y escribirlo en ese plan, si te paras a pensarlo, la gente que sufre más es la que no sabe lo que quiere, la que no tiene ningún plan.

"Lluvia, deja que te cuente"





En mi mente había un diálogo interno demasiado extenso. Preguntas y preguntas, respuestas no muy claras. Ni siquiera ir a correr me distraía de mis pensamientos. Había pasado de escuchar esos diálogos mentales por la noche en mi cama a escucharlos durante todo el día, y era muy incómodo. Tirarme en la playa fue una buena opción, a pesar de que ese día el negro inundaba el cielo. Aun así, el viento era cálido, suave y muy agradable, casi como una caricia.
Por un momento un relámpago dejó mi mente en blanco, a la espera del estruendo de la luz.
 

-Me enloquecen las tormentas y el mar cuando parece estar enfadado- (pensaba).
 

Y de golpe... una gota impactó en mi frente, y otra en mi boca, en la yema de mis dedos, en el cuello. Y empezó un diluvio tentador. Ahora en mi mente solo habían gotas de agua, el sonido tan limpio de la lluvia chocando con los granos de arena, y cuando abría los ojos y miraba el cielo, éste parecía tener todas las respuestas a mis preguntas, pero no parecía nada fácil llegar ahí arriba.
 
De momento sólo podía ir leyendo entre relámpagos. Muchas razones se están borrando ahora con la tormenta. En los charcos de agua flotan las palabras....
Me empapo de la vida, de los sueños. Y justo ahora sale el sol, que como siempre, acaba saliendo.



Empezaba a hacer frío en el interior del coche, ya que la calefacción estaba apagada. Los brazos le estaban quedando tan rígidos que apenas podía moverlos; si esperaba un momento más, era posible que ni si quiera fuera capaz de salir del vehículo. Los cristales estaban empañados de verdades:

<<Crees saberlo todo, pero no sabes si mañana hará sol. Crees tenerlo todo bajo control, pero un día de g...

olpe y porrazo todo se desmorona. Crees que eres invencible, pero ayer te levantaste diciendo que el mundo te estaba comiendo. Crees ser honesto, pero no te acuerdas de que ese día tuviste que mentir. Crees que nunca te pasará, hasta que te pasó. Crees que puedes con las tentaciones, pero te acordaste del cigarro de emergencia en ese cajón. Crees ser el más valiente, pero lloraste siempre que viste esa película. Crees ser diferente, pero un día caíste en el mismo error que todos. Crees que lo que realmente vale son los hechos, pero tú hablas demasiado. Crees que no hablo de ti, pero te has sentido identificado.>>

Había llegado el momento de dejarse de excusas y enfrentarse a la realidad; de otro modo, cuando el cartero realizase su ronda matinal se la encontraría delante del volante, muerta por congelación.
Le asustaba el paso del tiempo, y esa fue la primera y única vez en su vida que su último recurso no le funcionó. Por más que le diera al play a ese cacharro del coche y cerrara los ojos, no conseguía deshacerse de esos pensamientos tan pegajosos. Y claro que era fácil abrir la puerta del coche y salir, pero no sabía hacia dónde ir. Le abrieron la puerta.


…<>



(Text inspirat en el cotxe amb els vidres entelats juntament amb "The xx" sonant de fons) " http://www.youtube.com/watch?v=Pib8eYDSFEI "

martes, 2 de octubre de 2012

"Caos dulce"




Complicado, todo es demasiado complicado, demasiados “demasiados”. En mi día a día me he encontrado con finales agridulces. También los hay de felices, tristes. El problema de los finales es que a veces hacen que seas introspectivo sobre tu vida y sitio en el mundo y luego.... luego está ese final que has visto venir desde hace tiempo y que, por alguna razón, te toma por sorpresa.
¡Te asustas! A veces el destino une a dos personas sólo para luego separarlas. A veces el héroe toma la mejor decisión pero no en el momento puntual.
 
 
Lo que realmente me gusta de los finales es que puede ser un nuevo comienzo. Normalmente somos nosotros los que nos equivocamos, ¿Pero sabes qué? A veces hacen falta respuestas equivocadas para llegar a la acertada… Sí, es arriesgado lanzarse a la piscina sin saber si hay agua, pero si no nos tiramos nos arrepentimos. Aunque te voy a decir algo más, los remordimientos son una pérdida de tiempo, son el pasado que muchas veces (por no decir la mayoría) te priva del presente. Y aunque te parezca una locura nosotros vivimos de lo complicado, de los recuerdos, aprendemos de los errores, necesitamos estas cosas, igual que los pequeños detalles.
 
 
Porque… desprenderse de una realidad no es nada, lo heroico es desprenderse de un sueño. Así que ante todo sueña, sueña hasta que te canses, por muy lejos que lo veas, porque a mí los sueños me hacen sentir viva.




 

"Baúl de los recuerdos"

 
 
Los recuerdos aparecen así, de la nada, y lo peor de todo es que nunca sabes cuando van a marchar. Así de la nada también substituyes ese pensamiento con todo lo demás, sin ser consciente de que ese todo abarca demasiadas cosas importantes y, para entonces, ya es invisibles a los ojos.

Un olor o canción te teletransporta en una milésima de segundo al recuerdo exacto que ...
te hizo reír a carcajadas o sollozar descontroladamente.
 

Hay personas a las que todo les recuerda a algo, hay otras que ya nada les recuerda a eso porque en su día, (sumado con un gran cambio), su mente pudo resetearse mientras contaba hasta tres. Esos son los fuertes.
 Después... están esos masoquistas que buscan ese olor, canción, fotografía o sensación para recordar de nuevo aquello que ahora les hace daño.
 
No te preocupes, no puedes evitar caer en esto, pero llegará un día en el que echarás de más lo que una vez echaste de menos. Olvidarás lo que antes no salía ni a patadas de tu cabeza loca para dar la bienvenida a muchos otros recuerdos que a diferencia de los otros, desearás no olvidar jamás. Y serán estos los recuerdos que te harán apreciar lo que hay a tu alrededor. Porque estamos hechos de recuerdos y gracias a ellos eres quién eres. Así que pasa la hoja de una vez y escribe en una en blanco.


¿Límites?

Me encantaría que hubiera una guía donde se explicara cuando uno, traspasa los límites. Estaría bien saber cuando lo haces, aunque... no sé si serías capaz de conseguirlo. Intimas cuando te lo permiten, y sigues mientras te dejan, en cuánto a las normas… quizá no haya ninguna, quizá sea uno mismo quien tenga que definirlas. No podíamos ser normales, claro, no me acordaba de que las normas no son normas si no te las saltas.

Esos momentos de querer más y más.




Esos momentos de querer más. Y llegan, y los tienes... Vives disfrutando de esa satisfacción, del nerviosismo de la espera, de esas ganas.

Un poco de esto y de lo otro. No mires demasiado hacia fuera pero tampoco mires mucho tiempo hacia dentro, y qué mareo.

Días de conocerte y de ponerte en el extremo, de probar tus límites, tu equilibrio.

...
Piensa que si no cedes, el barro va a ensuciarte esos pies con los que tanto te gusta andar. Pero si cedes y te resignas disfrutarás de lo prometido, de una utopía artificial que no te va a molar nada. Respiro. Me hago sitio entre tanta torpeza .
Esto depende de ti, de nadie más. Ten algo de sutileza y rompe la estética de un patrón diario para hacer algo más improvisado. Muévete, búscalo. Y tranquilo que llegan, y los tienes…

lunes, 1 de octubre de 2012

Instinto vs inseguridad

Tengo miedo. Tengo miedo de que me falle, de que me mienta. De que estemos tiempo sin vernos, de que viva a hora y media de aquí. Tengo miedo de que me agobie, de que él se agobie. Tengo miedo de que no me eche de menos y de que yo a él sí. Tengo miedo a perderle, a dar un paso adelante, o un paso atrás y seguidamente equivocarme. Tengo miedo de fallarle, de no gustarle cuando me conozca.


-Pues bien, eso es lo que diría mi "yo" inseguro, ese "yo" que de bien seguro todos hemos sido alguna vez. Mi instinto, aquello que te sale de dentro, aquello que te viene de golpe a la cabeza, diría algo así como:


Bésame, quiero que me beses todo el rato. Quiero que me digas todas esas cosas que quieres decirme. Quiero que me sonrías y me hagas reír. Quiero que estés aquí, sentirte cerca, que te abrace y me abraces. Quiero que me apartes el pelo de la cara. Perderme contigo. Quiero ir despacio, conocer cada parte de ti, saber que es lo que te vuelve loco y hacer locuras contigo. Y sobretodo... lo que quiero ahora, es dejarme llevar.



Quizá me equivoque, pero si algo he aprendido con la gente (sobretodo conmigo misma), es que uno tiene que dejarse llevar por sus propios instintos. Cuando empezamos a pensar en esto y lo otro es cuando todo se enreda. Salen preguntas y preguntas sin respuesta, dudas que matan, malas caras y malos días que no sirven de nada y un largo etcétera que no hace falta que diga, porque todos hemos pasado por eso. Piensa en lo que tienes ahora con esa persona, piensa que la gente viene y va... La única persona en el mundo que va a estar siempre contigo vas a ser tú. La que tendrá esos debates mentales en la almohada por la noche también vas a ser tú. Por eso... Haz lo que te nazca, disfruta de lo que tienes ahora y no en lo que vendrá, no pienses tanto que cuando te das cuenta, te das la vuelta y lo que tenías ahora ya no está. Pero claro, quizá me equivoque, aunque creo que es mejor caminar sonriendo y mirando al cielo que no con la cara larga y mirando al suelo.




Y bueno... le echo de menos. Mucho.